Finalizaron los trabajos en la Plaza Padre Champagnat de Barracas

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La Comuna 4 por intermedio de su titular Ignacio Álvarez informó que finalizaron los trabajos en la Plaza Padre Champagnat ubicada en Avda. Vélez Sarsfield y Río Cuarto del barrio de Barracas. El presidente comunal informó que entre las obras realizadas y finalizadas, se encuentran dos nuevas canchas de Basquet y la puesta en valor de la cancha de fútbol

Álvarez expresó “Obras para la gente, Comuna presente”. Esta obra se suma a la reciente finalización de la renovación completa del Playón deportivo del Parque de Estación Buenos Aires también en el barrio de Barracas.

El espacio en la comuna 4 lleva el nombre de Marcelino Champagnat, nació en Francia, el 20 de mayo de 1789, siendo sus padres Juan Bautista Champagnat y doña María Chirat. Ingreso al seminario a los 16 años de edad. Pasado el tiempo y las experiencias vividas durante este periodo de formación religiosa; es finalmente ordenado sacerdote el 22 de julio de 1816. En el mes de octubre de ese mismo año el Padre Champagnat fue requerido para confesar a un niño de apenas 12 años de edad quien se encontraba agonizando…Luego de dialogar con este pequeño sintió en su corazón e inimaginable dolor, ya que este niño partía de este mundo sin siquiera haber conocido a Dios y lo grandioso que es su amor para con nosotros; en los ojos de este pequeño el Padre Champagnat encontró la luz que guiara el camino que tomaría más adelante.

Convoca a jóvenes entusiastas y generosos para formar la Congregación de Hermanos de María o también conocido como Hermanitos Maristas de la Enseñanza para dedicarse especialmente a los niños, es así que a los 27 años de edad funda la Congregación de los Hermanitos de la Enseñanza el 2 de enero de 1817 tomando como madre modelo y superiora general de la congregación a la santísima Virgen María.

Durante toda la formación pedagógica y espiritual de los jóvenes hermanos, el Padre Champagnat le recordaba que la educación es ante todo fruto del buen ejemplo, es hacer del niño un buen cristiano y virtuoso ciudadano, asimismo, les decía una frase que sería en adelante el criterio básico y fundamental para la enseñanza:

¡Para educar a un niño hay que amarlo!

A los 51 años de edad víctima del cáncer, el Padre Champagnat muere al amanecer del sábado 6 de junio de 1840 no sin antes haber dejado organizado a numerosos hermanos educadores y fundado numerosas escuelas cristianas

 

 

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