2° aniversario de la biblioteca Popular Literatura Inclusiva

0

La Biblioteca Popular Literatura Inclusiva el próximo sábado 30 de septiembre en el Espacio de Memoria y Promoción de los Derechos Humanos ex Pozo de Banfield (que fue Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio durante la última dictadura), celebra su aniversario de 14 a 21 horas, con entrada gratuita.

El espacio tiene proyectado abrir una nueva sede de nuestra Biblioteca en este Espacio para la Memoria, la cual se convertiría en la primera Biblioteca Popular especializada en Derechos Humanos dentro de un ex Centro Clandestino en todo el país, con todo lo que ello implica, tanto en sentido político, como ideológico, como humano.

Desde el espacio informaron: “el sábado celebraremos nuestro 2do aniversario en el Espacio de Memoria ex Pozo de Banfield, que fuera un Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio durante la última dictadura cívico-eclesiastica-militar.”

Se estima que más de 350 personas pasaron por el Pozo de Banfield. Más de 350 historias. Algunas de estas historias se pueden reponer desde los testimonios de sobrevivientes y de hijxs de desaparecidxs.

Una de esas historias de vida es la de Carlos D’Elia Casco, quien en 1998 pudo recuperar su verdadera identidad gracias a la lucha de su familia y de las Abuelas de Plaza de Mayo. Su madre y su padre, Yolanda Iris Casco Gelphi y Julio César D’Elía Pallares, ambxs uruguayos, se exiliaron en Buenos Aires escapando de la dictadura uruguaya. Fueron secuestradxs en el marco del denominado Plan Cóndor. En aquel entonces, su mamá estaba embarazada de ocho meses. Carlos nació en cautiverio, en la cocina del Pozo de Banfield. En la actualidad, su mamá Yolanda y su papá Julio continúan desaparecidxs.

Abuelas de Plaza de Mayo localizó una partida de nacimiento firmada por el médico policial Jorge Antonio Bergés que correspondía a un niño inscripto como hijo propio por el miembro del SIN, Carlos De Luccia, y su esposa, Marta Elvira Leiro. Por tal motivo se presentó una causa ante la Justicia Federal de San Isidro a cargo del Dr. Marquevich, quien ordenó los análisis inmunogenéticos. En agosto de 1994 los resultados confirmaron la verdadera filiación del niño. La causa concluyó en el primer juicio oral que llevó adelante Abuelas de Plaza de Mayo donde la apropiadora confesó que el joven no era su hijo biológico sino que había sido entregado en circunstancias poco claras. En 1998 la justicia le restituyó al joven su verdadera identidad.

Te esperamos el sábado en el ex Pozo de Banfield, para conmemorar nuestro aniversario a través de talleres que abordaran problemáticas que son transversales, interseccionales y entramadas:

Te podes anotar en los talleres desde el link en nuestro biografía.

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.